Melancolía de la luna, lunera

9 de junio de 2013   En mi lejanísima infancia, “el comercio” significaba mayormente los grandes establecimientos del centro. Sitios a los que accedías con el temor reverencial que imponen los recintos sagrados. Entrabas aferrando los billetes ahorrados exprofeso durante luengos meses, y enseguida te acojonaban aquellas maderas (ceras solemnes de Pakar, Simeón, Mafor) y…