Comidas de España (II) – Ensaladilla de Andrómeda

Los españoles, de quienes algún extranjero ha subrayado la propensión a zurrar más al hermano que al enemigo, solo se ponen de acuerdo en dos frases. De una (“¿Qué hay de lo mío?”) no toca hablar hoy, pero sí viene al pelo la otra: el irrebatible axioma, sostenido a voz en grito, de que “no se…

Comidas de España (I) – Impertinente explicación

Parece ser que yo, de chaval, tragaba como algún desaforado personaje de García Márquez. A juzgar por varias fotos de distintas épocas, mi horno metabólico era incapaz de quemarlo todo, dando lugar a abundosas y vergonzosas chichas. Creo que siempre fui obeso -mejor dicho, una morsa escasamente flotadora-, hasta que una tardía cordura me alcanzó ya en…