Del buen rebaño de Jeremías

16 de febrero de 2012   La mayoría de los profetas dejan poca huella en la posteridad, quizá porque usan bolas de cristal con cataratas o malinterpretan el libro de instrucciones. Sin embargo, un hebreo medio loco nos legó la socorrida jeremiada. Según el diccionario, es “lamento exagerado”, propio de plañideras melodramáticas, pero a menudo…