Zoología lírica

Domingo, 10 de mayo de 2015 Vivo en un prado y alguna mañana salgo, con la rociada, y me hiere la certeza de que un animal ha cascado y principia a descomponerse. La brisa viene preñada de un olor indefinible, entre dulzón y pestilente, como si unos azúcares malévolos huyesen del cadáver que ya se…