Cazando Moby Dicks con arpones roñosos

21 de septiembre de 2013 Al capitán Ahab lo criaron como huérfano en la fe cuáquera. Los cuáqueros (“los que tiemblan”) se sienten iluminados directamente por Dios, sin necesidad de sacramentos, ministros ni liturgias, y propugnan una religiosidad sencilla e igualitaria. Ya adulto (y sobrio y virtuoso y austero y casto, como un sanluis), Ahab se…