Intriga dominical

10 de febrero de 2015 Los animalucos hacen siempre lo que se espera de ellos, sometidos al férreo mandato que llamamos “instinto”. La conducta humana, en cambio, resulta impredecible para sociólogos, tertulianos y gurús. Cuando le da la gana, el sapiens le pega un tajo al paisaje, le rebana el gaznate al monarca o se…