Amigo tejo

23 de enero de 2013 De madrugada, en un fiestorro juvenil, un imbécil vende un brebaje sin etiquetar. Otro tontolín, ya borracho, se lo echa gaznate abajo. Mientras el primero se da el piro tan pimpante, el segundo se va a criar malvas, porque el mejunje contenía estramonio. El aberroncho-alcalde no tiene mejor idea que…